Linkara

La comunidad líder en aficiones

Añade Linkara a tu buscador

Pulsa aquí para añadir Linkara a las opciones de búsqueda de tu navegador.

No volver a mostrar
Buscador

Tienes  mensajes en el chat pendientesDesactivar chat

Syriana (2005)

Syriana

Crítica de Syriana de Octavio

Causas y consecuencias del caos en Oriente Medio.

Fotografia de Octavio Octavio Rating: 9

09.07.2008La historia de la filosofía se caracteriza por una pugna constante entre la visión idealista y la concepción materialista del mundo que nos rodea. Y como el mundo que nos rodea está hecho una auténtica pena (y ya me duele la boca de decirlo, como a tantos otros) habrá que buscar las causas de esta situación nefasta en la que (casi) todos salimos perdiendo. Siguiendo teorías idealistas, podemos echarle la culpa a la “naturaleza humana” (que es muy jodía la puñetera) cuyo carácter yin-yanesco se resume en la siguiente frase: “el ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor” (si buscas “topicazo” en el diccionario te sale escrita esta frase). Pues eso, somos perros por naturaleza e incapaces de llevarnos bien con el prójimo (o como me dijo una vez un profesor: “si somos incapaces de ponernos de acuerdo en una reunión de vecinos ¿cómo se van a poner de acuerdo en la ONU?”). Que es nuestra naturaleza, la naturaleza humana, chicos y chicas, ahí le hemos dado. Y como somos humanos es imposible luchar contra nuestra propia naturaleza. Entonces llegamos a una terrible conclusión: los problemas del mundo en última instancia no tienen solución, una conclusión que da mucha pena pero que siguiendo la lógica interna idealista es irrefutable. O sea, que podemos hablar ad nauseam de la condición humana y echarle todas las culpas, pero en la vida real solo podemos conformarnos con la concienciación de los descarriados y en aflorar la buena voluntad oculta en las malas personas. Personalmente, esta visión idealista no me convence en absoluto. Creo que “la condición humana” se ha convertido en el chivo expiatorio de la mierda del mundo: ella tiene la culpa “porque sí” y ya está.

Por otro lado está la concepción socrática del mal como “ignorancia”: La gente no es mala, es ignorante. Si a la gente se le enseña, dejará de hacer cosas malas. Hay que luchar contra la ignorancia ya que la ignorancia es el origen de los males. En parte es una visión correcta. A veces el conocimiento de las consecuencias evitaría la realización de las causas. La formación y el conocimiento es la mejor respuesta para combatir el fanatismo. No obstante, la formación y el conocimiento no son entes abstractos que flotan en el éter. Están muy condicionados por las características económicas y políticas de un lugar y una época determinada.

Y llegamos a la concepción materialista (obviamente la que yo defiendo): los males del mundo existen porque alguien saca beneficios económicos de esos males. Existe el fanatismo porque gobiernos, agencias de “información” y grandes empresarios les conviene que algunos países estén gobernados por monarquías absolutas feudales que imponen una visión ultra-ortodoxa de una religión concreta (como si esa visión fuera la única y no existieran otras corrientes más aperturistas y tolerantes). Y para conservar esos beneficios se miente y se mata y se manipula y se siembra la discordia y se alimenta el odio y el fanatismo y se silencia voces discordantes aperturistas y se distorsiona el mensaje y se crean falsas ideas y no hay buenos ni malos sino gobiernos que me favorecen el negocio y gobiernos que me lo perjudican. Y si en tu país tienes importantes reservas petrolíferas, lo siento amigo, estás justo en medio de una lucha despiadada de intereses donde paga el pato el que menos culpa tiene. Y si tu gobierno es pro-occidental (o mejor dicho pro-yanqui) la has jodido, aunque al menos tienes el consuelo de pertenecer al bando de “los buenos” (véase Arabia Saudí, con condiciones humanas propias de la Edad Media pero los que mandan se pegan unas vacaciones en Marbella con inmunidad diplomática y a todos se les hace la boca agua por pillar la calderilla que se les cae de los bolsillos). Y si no eres pro-occidental, la has jodido aún más (véase Venezuela) porque serás del bando de “los malos” y te lloverán palos de todos lados hasta que la situación explote (llevándose a mucha gente inocente por delante) y los “buenos” (pro-yanquis) volverán a dirigir el país (¿no pasó algo parecido en Nicaragua en los años 80? ¡y eso que no tenían petróleo!).

“Syriana” va de todo esto. De intereses petrolíferos; de empresarios en la sombra que controlan realmente la política exterior de su país a través de la CIA; de individuos concretos que se ven afectados por decisiones macroeconómicas; de las verdaderas causas del caos en Oriente Medio; de las raíces (económicas) del fanatismo; y de que un mundo mejor (o menos malo) es posible y viable, pero personas con mucho poder lo impiden.

No nos engañemos: “Syriana” es una película confusa, complicada (yo tuve que verla dos veces seguidas) y con escenas melodramáticas y efectistas que restan realismo al fondo de la trama. Algunos definen a “Syriana” como una película tramposa, demasiado “Hollywoodiense” con los guaperas George Clooney y Matt Damon jugando a ser demócratas concienciados. Ese debate no me interesa porque lo importante de esta película no es la forma sino el fondo. Lo importante en última instancia es el mensaje que transmite. Que después de ver la película tengas una idea más clara de cómo funciona el mundo.

¿Te ha gustado esta crítica? +12 / -0 +1 -1

Ver todas las críticas - Reportar contenido inapropiado

Formulario para comentar

Comentarios

Fotografia de B. B. (09/07/2008, 17:02)
+4 / -0 +1 -1

Fascinante análisis. Felicidades Octavio.

Fotografia de Octavio Octavio (09/07/2008, 20:39)
+3 / -0 +1 -1

Muchas gracias, B.

Fotografia de Marilia Marilia (10/07/2008, 08:54)
+10 / -0 +1 -1

Pero esque Octavio, esto que dices, tan bien dicho y explicado, es horrible, porque refleja esa sensación que se va adueñando de todos y que desemboca en una actitud de desencanto y de comodidad en el fondo. Todo al final es ajeno a mí, por lo tanto como ni puedo hacer nada por evitarlo, ni puedo luchar contra nada me tiro el rollo y a "vivir" que son dos days y eso sí creo que es lo que se está convirtiendo en el gran problema. En fin...buena crítica como siempre. Un beso desencantado

Anónimo (10/07/2008, 12:47)
+8 / -0 +1 -1

Octavio, muy bien descrita. Gracias. Si hoy ya había escogido libro, ahora además también peli. Marilia, con el comentario que haces creo que lo has clavao. Saludos.

Fotografia de Octavio Octavio (10/07/2008, 14:36)
+8 / -0 +1 -1

Marilia, coincido contigo y con Emperatriz Galáctica: el desencanto (y apatía añadiría yo) de la gente es uno de los principales obstáculos para solucionar los problemas del mundo. ¿Cómo derrotar a un enemigo tan grande, tan aparentemente poderoso? De forma individual es imposible creo yo. Uno puede intentar solucionar los problemas de su microcosmos y mucha gente puede salir beneficiada, pero en última instancia el problema de fondo viene de "más arriba", del FMI, del G-8 etc.. Otra solución es interesarse por la política, militar en un partido e intentar hacer leyes que solucionen los problemas. Pero tal como están los partidos políticos con tanta burocracia asfixiante y tantos intereses ajenos a lo político y social, uno puede entrar en un partido y salir al poco tiempo asqueado (y lo digo por experiencia). Y volvemos a lo mismo: el desencanto, la apatía, refugiarnos en nuestros pequeños vicios, comodidades y placeres ¿hasta cuándo?

Yo creo en la ley de la cantidad y la calidad y en la teoría del caos: cada pequeña injusticia, cada atropello, cada putada que sufrimos a diario (aunque no sea a nosotros mismos, aunque sea a gente que no conocemos en la otra parte del mundo) va calando en la conciencia de todos, poco a poco, como gotas de agua. Y cuando cae la última gota de agua que colma el vaso y si las condiciones económicas, políticas y sociales son propicias, la gente sale de la apatía y dice basta ya y te monta una revolución bonitamente (lo que pase después de ese estallido revolucionario es otro cantar). Me viene a la memoria el mayo del 68 Francés: Gobernando DeGaulle con mano de hierro, con la clase obrera tranquilita y los estudiantes aburguesados, todos más o menos con un buen nivel económico general y de pronto ¡pum! millones a la calle.

Por otra parte, ¿el estado del bienestar que disfrutamos en algunos países es algo imperecedero? ¿tendremos estado del bienestar para siempre? ¿qué ocurrirá cuando no podamos permitirnos ni siquiera pequeños placeres y comodidades? (y vamos por buen camino con el tema de la vivienda). Lo dicho, todo esto son gotas de agua que caen en un vaso...y el vaso no es infinito.

Un saludo y gracias por vuestros comentarios.

Anónimo (10/07/2008, 17:16)
+4 / -2 +1 -1

Los intereses, los intereses. Veamos al hombre desde la zoología, como si fuéramos científicos de otro planeta que estamos estudiando los diversos ecosistemas y los seres que los pueblan. Exactamente igual que hacemos nosotros con los insectos, mamíferos ... Hacemos lo mismo, exactamente lo mismo que otras muchísimas especies animales, esto es, somos como un gran hormiguero, que genera, produce, se expande y se controla o limita. Comemos, almacenamos los alimentos, los defendemos, tenemos territorios, protejemos a nuestras crias de otros seres o de nosotros mismos. Octavio los intereses vienen desde que aparecen los primeros grupos, aldeas, municipios, desde la noche de los tiempos. Aparece el poder, el interés, la envidia, la posesión, aparece todo. Hoy hablamos de petroleo, antes de madera, antes del agua y las zonas protegidas. Cuando hablo del paraiso, no me refiere a paraisos en la tierra de tipo ecológico, de esos aún nos quedan algunos, hablo de que no hemos alcanzado jamás el paraiso social, nunca. Sencillamente por que no existe, no somos capaces de crearlo. Con excepción de algunas tribus aisladas aún del hombre moderno, que en su organización primitiva (eso para nuestra forma de pensar) no conocen o aparece de forma imperceptible muchos de los gravísimos problemas que tenemos. Es decir cuanto mas nos acercamos al hombre en su estado mas "primitivo", mas cercano a ser una especie animal mas, mas perfecto es en fusión con el entorno, en la ausencia de los conceptos de malicia y complejidades de la civilización. Conforme nos alejamos y nos aproximamos a las grandes civilizaciones todo comienza a ser el cuento de los perdedores y desde mi óptica es una novela ya escrita. Caben matices, perfilar pero poco mas. Así lo veo. Eso quiere decir que no hagamos nada, no, nos quedan los matices, pero si entendemos lo que somos y asimilamos lo que somos, pienso que todo hubiera ido mejor. La sencillez, el alejamiento de las religiones, del concepto que tenemos de ser seres superiores y ... Bueno otro día seguimos. Un abrazo

Fotografia de Octavio Octavio (10/07/2008, 21:45)
+7 / -0 +1 -1

Hay una idea católica que ha calado tanto en la mentalidad general que resulta totalmente perjudicial: es ese pecado original que en teoría todos llevamos desde que nacemos. Tampoco acepto esa idea omnipresente de que somos todos culpables, débiles y pecaminosos a los ojos de dios por sentir deseos y pasiones y que la debilidad de nuestra carne se acaba imponiendo. O dicho de otra manera, esa marca de caín que todos llevamos en nuestro interior que nos impide relacionarnos pacificamente y crear formas de gobierno justas e igualitarias. Ideas religiosas que calan incluso en concepciones agnósticas y ateas. Que sí, que el ser humano se deja llevar por bajas pasiones pero no podemos rendirnos al argumento fatalista de que el hombre fracasará a la hora de crear un mundo mejor por cuestiones "naturales".

Por otro lado, los problemas no surgen cuando se forman los primeros grupos humanos en el alba de los tiempos. El problema surge realmente cuando se produce la división del trabajo manual y el trabajo intelectual, o dicho de otra manera, cuando surge una casta (generalmente sacerdotal) que aprovechándose de sus conocimientos sobre la naturaleza, consiguen predecir fenómenos y así adquirir un prestigio sobre el resto del grupo, y ese prestigio lo aprovechan para vivir sin trabajar, o dicho de otra manera, para vivir a costa del trabajo manual del resto del grupo. A partir la división del trabajo y la apropiación privada de ese trabajo argumentando motivos divinos (cosechas para dioses, dirigentes militares por la gracia de los dioses, etc) empiezan los problemas.

Analizando la historia de la humanidad, hay dos momentos en los que se pudo conseguir un gobierno justo e igualitario: La comuna de París en 1871 y la revolución rusa de 1917. Ambas fracasaron no por la mezquindad de la naturaleza humana sino por motivos políticos y económicos muy concretos superiores a las debilidades como la envidia o el egoismo. La comuna de París fue aplastada por las tropas de la Tercer República Francesa y la Revolución Rusa por varios años de guerra "civil" y por su atraso industrial.

En fin, Altaica, puede que no estemos de acuerdo en algunas cosas pero es un placer intercambiar estas palabras contigo. Un saludo.

Anónimo (12/07/2008, 07:37)
+3 / -0 +1 -1

Igualmente Octavio, el placer es mio, sinceramente. Se que mi planteamiento es en apariencia demasiado conformista y ello nos podría llevar al "dejar hacer dejar pasar" máxima del peor liberalismo, por ejemplo, o no piensen ustedes pues todo esta escrito, lo que muchos dirigentes religiosos y políticos desean para el aborregamiento de sus pueblos. El problema es que llevamos tantos años de guerras, de barbaridades, de defensas nacionalistas del terruño, que en cierta medida empiezo a pensar que no tenemos remedio, que hacemos para lo que estamos diseñados. Los últimos genocidios de hace pocos años en Europa han sido lacerantes y eso que hace tan solo unas décadas tuvimos la segundo guerra mundial. Y todo ello en la vieja Europa, con su cultura, historia...., y después miramos a África y nos llevamos las manos a la cabeza por las luchas etnicas, pero claro como se matan entre ellos con machetes, ¿Que barbaridad? ¡Que hipocritas somos! En cuanto a los orígenes y el control del trabajo manual, es posible, pero que casualidad que no ha habido cultura, sociedad y civilización en donde, de una forma u otra, todo haya sido similar. Joder! que llevamos ya miles de años y ni una puñetera vez el hombre ha conseguido un estado, grupo, sociedad justa e igualitaria. No es Octavio para enfadarse con nosotros mismos? Cuando vemos a esos pequeños grupos ailados en las selvas amazónicas, seres felices, adaptados al entorno de forma perfecta, que no degradan, en los que apenas existen afrentas, piensa uno en la sociedad casi perfecta, en la sociedad mas cercana a la unión madre tierra-hijo hombre. Bueno, confio Octavio en que lleves razón y seamos capaces, y si no lo somos al menos que nos vayamos con cierta dignidad. Un abrazo

Películas más comentadas / Última semana

Ver todas las películas

Libros más comentados / Última semana

Ver todos los libros

Música más comentada / Última semana

Ver toda la música